La dualidad de Reygadas
Como miembro de una èlite que se autonombra salvadora del cine nacional, Carlos Reygadas, nacido en 1971 y que a los veintiocho años realizò su òpera prima “Japòn“, niega que le quite el sueño, que su nueva cinta “Luz Silenciosa” sea considerada por Mèxico para que vaya a representar a su paìs en la pròxima entrega de los premios de la Academia.
Lanza suspicacias sobre la manera como los premios Oscar designan al ganador de cada categoria en especial, cuando es a la mejor cinta extranjera :
“Son los sindicatos los que controlan los premios” dice el tambièn productor de “Sangre” que dirigiera el año pasado, Amat Escalante y la pregunta es ¿En el remoto caso de que su pelìcula “Luz Silenciosa” primero fuera nominada y en segundo lugar ganara la estatuilla, le afectarìa en su discurso o en su carrera? Para quien en apariencia hace cine de Festivales, ajeno a cualquier presunciòn o vanidad, el Oscar significarìa una traiciòn a su trabajo y discurso.
La segunda pregunta es ¿Si tanto le desagrada, para que entonces lo nominan?
En la competencia, habìa varias cintas de buena manufactura: “la misma luna” de Patricia Riggen; “Malos Hàbitos” de Simòn Bross y estos cineastas no se molestarìan por se nominados.
¿Para que causarle la molestìa al buen Carlos Reygadas de que su cinta sea la escogida por Mèxico?