En las àridas regiones de la Àmerica del Norte
La industria cinematogràfica, de vez en cuando necesita reinventarse a sì misma, ya sea haciendo remekes o sacando del baùl de los recuerdos viejos asuntos, para muestra basta la oligofrènica moda de las precuelas. El dar a conocer gèneros que de alguna manera la maquinaria hollywoodense tenìa olvidado es un ejemplo.
Tal es el caso del western, que por lo menos para las nuevas generaciones, vamos a decir menores de veinticinco años, era un tema desconocido, como no sea lo que han visto en canales de televisiòn restringida, pero gracias a la magia del zapping, porque difìcilmente poseen la paciencia de ver una cinta que les exige mayor atenciòn en la trama.
Ahora llega “3:10 to Yuma” pelìcula que distribuye Artecinema y que tiene el desacertado tìtulo en español de “Misiòn peligrosa” -como si todas las aventuras de los protagonistas de estas cintas no lo fueran- que revitaliza el gènero western, ya que desde 1992 con “Los Imperdonables“, ganadora de varios premios Oscar , no se hacìa un trabajo importante.
“3:10 to Yuma“, es una adaptación de un trabajo hecho en 1957, casi en el ocaso de este género, por lo demás el único que ha dado la cinematografía de manera pura, ya que no fue sacado de la literatura. La premisa es la siguiente: “Dan Evans” (Christian Bale) es un granjero acabado, ahogado en deudas, que presencia junto con sus hijos, un niño de no màs de diez años y su vástago, un adolescente “William” (Dan evans) un sangriento asalto perpretado por el delincuente más buscado “Ben Wade” (RusellCrowe).
A partir de ahí, “Dan” con tal de conseguir dinero y salir adelante, correrá varios peligros para entregar al tren de las 3:10 a Yuma al bandolero y de paso, recuperar el respeto de su hijo mayor…
Es en este punto, que uno de los pilares del western, se deja ver en esta cinta, la ambigüedad moral de los personajes, es cierto, “Wade” debe varias vidas, pero se conmueve y molesta ante la explotación de los trabajadores del Estados Unidos del Viejo Oeste, en tanto, “Evans” traiciona al bandolero, ya que éste en el robo, promete devolverle, antes de ser atrapado, claro, sus caballos y lo cumple, pero el granjero es de las personas encomendadas para entregarlo, sin importarle el código del “buen ladrón, de la misma manera que “William” tiene sus devaneos con el bandolero y se ve por momentos casi seducido por ese estilo de vida.
A diferencia de una gran cantidad de westerns de la década de los cuarenta y cincuenta, “3:10 a Yuma” resulta en términos de ideología, liberal hasta cierto punto, si tomamos en cuenta que una de las premisas de este género era la justificación del exterminio de las minorías, en este caso los indios, originales habitantes de los territorios del Oeste, no es casual que dos de sus principales exponentes hayan sido los fervientes republicanos, Clint Eastwood y Jhon Wayne.
La cinta es un afortunado intento por rescatar un género que se encontraba casi en el olvido. Y en buena hora además, ya que los productores, se encuentran hábidos de hacer adaptaciones de comics, que rescatar lo que se originan del cine mismo.
Pero no hay que cantar victoria, al paso que vamos, veremos la adaptación del “Libro vaquero“.
